Historia sobre ruedas
Silleda (Pontevedra). Hace más de una década que los hermanos Manuel y Edelmiro Cuiña unieron sus fuerzas para restaurar todo tipo de vehículos antiguos. Esta ansia por recuperara coches que, de una forma u otra, guardan relación con la empresa familiar nació de la casualidad y, poco a poco, ha ido adquiriendo importancia en sus vidas.
En 1925 comenzó su historia, curiosamente con un Ford T con matrícula PO-1926, una fecha que marcaría el inicio de casi un siglo de trabajo. En los noventa recuperaron el interés por las joyas automovilísticas que habían pertenecido a la familia. «Nosotros nos acordamos de ferias y viajes que hacía nuestro padre con coches como los que ahora restauramos», señala Edelmiro.
