Time Spiral

Más que un hábito, es una tradición en México dejar las cosas para última hora, particularmente cuando involucran interacción con la burocracia. Esto significa largas colas para pasaportes, visas y otros documentos antes de las vacaciones, y largas colas fuera de las oficinas locales del Tesoro cuando se amenaza el vencimiento de algún pago atrasado u otros enfoques y medidas coercitivas contra la morosidad.

La eficiencia del gobierno en el procesamiento de permisos y otros documentos ha mejorado notablemente a lo largo de los años, y más aún con el uso de Internet. Pero incluso el sistema más eficiente no está equipado para la repentina avalancha de personas que realizan “trámites” a la hora 11.

Este año, en la Ciudad de México, la embestida de última hora fue por las licencias de conducir. La causa era sencilla. A partir de 2008, el gobierno de la ciudad ya no emitirá licencias permanentes, sino licencias que durarán tres años. El precio sería más o menos el mismo para una licencia de tres años que para una licencia permanente.

A medida que diciembre llegaba a su fin, montones de personas hacían fila toda la noche para estar entre los relativamente pocos que, cuando se abrieran las puertas a la mañana siguiente, se les otorgaría su “ficha”, o token, para procesar su solicitud de licencia. En la radio y la televisión locales, los líderes de la opinión pública optaron por centrarse en la tradicional costumbre de dejar estas cosas hasta que sea casi demasiado tarde, en medio de muchas críticas y comentando que la inminente desaparición de la licencia permanente (o de las nuevas de todos modos) había sido anunciado hace seis meses con la implementación de las nuevas normas de tránsito. Se dedicó menos tiempo a cuestionar la lógica de que algunas personas tuvieran licencias permanentes, mientras que otras, que aparentemente tuvieron la mala suerte de estar haciendo el papeleo equivocado en el momento equivocado, tendrían que conformarse con tres años.

La razón oficial, poco convincente, del cambio fue para acomodar el nuevo código de tránsito, que introdujo un sistema de puntos de penalización como los que se usan en otros países, donde después de acumular 12 puntos, la licencia de conducir será revocada por tres años. Es más lógico pensar que, con varios millones de licencias a unos US$40 cada una, la pérdida de ingresos sería significativa.

La licencia permanente, introducida en 2004, había sido promocionada como un gran hito en la eficiencia administrativa y un gran paso en la lucha contra la corrupción. Pero eso fue hace varios años en un mundo de política.

Sea como fuere, ante las prisas, el departamento de transporte de la ciudad extendió el plazo para obtener la licencia permanente hasta la primera semana de enero, pero solo para aquellos que habían pagado y registrado en línea antes del corte del 29 de diciembre.

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Por admin

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